Las tiendas de mascotas en Miami se enfrentan al lema de renovarse o cerrar después de que las autoridades municipales aprobaran una ordenanza que prohíbe la venta de gatos y perros suministrados por las 'fábricas de cachorros'.

La nueva medida, aprobada ayer con cuatro votos a favor y uno en contra, les da a las tiendas de mascotas un año para cambiar de proveedor.

Las únicas ventas de perros y gatos permitidas a partir de ahora son las de animales que procedan de refugios y de criaderos locales regulados y que tengan un certificado de origen.

Miami se suma así a una larga lista de ciudades en Estados Unidos que han adoptado medidas contra la producción masiva de animales como negocio y para alentar la adopción de mascotas abandonadas.

Solo en Florida son medio centenar de ciudades, entre ellas la mayoría de las que están en el mismo condado o que son vecinas de Miami, según la lista publicada por Best Friends Animal Society, una organización que se propone lograr un Estados Unidos en el que no haya mascotas sin hogar.

La ordenanza de Miami fue promovida por el comisionado (concejal) Ken Russell, quien predica con el ejemplo, pues tiene cuatro mascotas, todas adoptadas.

"No podemos controlar la oferta pero sí la demanda", subrayó este viernes en su cuenta de Twitter el comisionado, quien hace votos para que haya que dejar de sacrificar todos los años a miles de animales sin dueño.